El pasado 22 de mayo de 2025, se llevó a cabo un significativo taller en la Institución Educativa Julio C. Tello Rojas, en Lurín, donde 62 docentes, entre ellos 40 mujeres y 22 hombres, participaron activamente en la articulación de redes docentes. La jornada, que se extendió de 7:00 a.m. a 1:00 p.m., se enmarca en un proceso de revitalización del río Lurín y de recuperación de los saberes ancestrales, pilares de la educación comunitaria en la zona.


El evento inició con un ritual simbólico, en el que cada docente ofreció un «q’intu», un gesto cargado de significados espirituales y culturales que reflejan la conexión con la tierra y el respeto por la naturaleza. La docente Rosa Rondinel compartió con los asistentes el proyecto de revitalización del río Lurín, una iniciativa que comenzó en 2023 y busca recuperar las aguas de este importante afluente, uno de los más contaminados en la cuenca baja del río. Rondinel destacó la importancia de los saberes de los ancianos de la región, quienes narran cómo el río fue un lugar de esparcimiento y fuente de vida para las familias locales.
En sus palabras, Rondinel enfatizó el valor de “criar” el río con cariño, como una forma de volver a los principios que permitieron a las comunidades vivir en armonía con el entorno. Su relato se acompañó de acciones concretas como la limpieza del río y el trabajo en conjunto con los pobladores de la cuenca alta, quienes protegen las fuentes de agua. La colaboración con la organización Arena y Esteras ha sido clave en este proceso, brindando apoyo a los docentes y estudiantes en la formación de prácticas sostenibles.
El taller también incluyó una conferencia magistral de Grimaldo Rengifo, quien habló sobre la pedagogía de la tierra desde la perspectiva de los pueblos originarios. Rengifo expuso cómo la naturaleza misma es un educador, y cómo recuperar la tierra no solo implica cuidar el medio ambiente, sino también recuperar un espacio educativo fundamental para la formación de las nuevas generaciones. A su juicio, la educación debe reconocer y valorar tanto las tradiciones andinas como las occidentales para enfrentar los retos actuales, especialmente la crisis ambiental.
La jornada culminó con un taller práctico dirigido por Ana Chávez, miembro de la Asociación Urpichallay y la Red AMIRA, quien guió a los docentes en la creación de proyectos de aprendizaje basados en los saberes ancestrales. A través de ejercicios colaborativos, los participantes desarrollaron los primeros esbozos de proyectos que buscan revalorar las leyendas y mitos del río Lurín, conectando a los estudiantes con su historia y fortaleciendo su identidad cultural.



Este taller representó una oportunidad única para los docentes de la I.E. Julio C. Tello Rojas, no solo para aprender nuevas metodologías de enseñanza basadas en la interculturalidad y el respeto por los saberes ancestrales, sino también para fortalecer los lazos de colaboración con otras redes pedagógicas y comunitarias. La revitalización del río Lurín y la inclusión de los saberes ancestrales en el currículo escolar continúan siendo un reto, pero también una fuente de inspiración para la comunidad educativa de Lurín.
El trabajo conjunto entre los docentes, los gestores pedagógicos, y las organizaciones como Arena y Esteras sigue abriendo caminos hacia una educación más intercultural y respetuosa de las tradiciones locales, permitiendo que la sabiduría de los mayores y la enseñanza de la naturaleza sigan siendo parte esencial del proceso educativo.




