En el programa 24 Digital, de Panamericana TV, Nieves Vargas del PRATEC y Ana Sofía Pinedo de Arena y Esteras compartieron las acciones implementadas en el marco del proyecto Sabiduría de los Mayores en regiones como Lima, Áncash, San Martín y Loreto, y que promueve el reconocimiento de los saberes tradicionales como patrimonio vivo del país.
Memorias vivas en medio de la ciudad
“Esta ciudad ha sido construida por migrantes, por nuestros abuelos, quienes llegaron con sus saberes. Tenemos recuerdos de la abuelita que te curaba con una hierbita o te pasaba el huevo cuando tenías susto”, comentó Pinedo, al explicar cómo, en barrios de Lima Sur, se realizan talleres donde personas adultas mayores comparten sus conocimientos tradicionales con jóvenes y niños, fortaleciendo así el vínculo entre generaciones y recuperando prácticas que aún perduran en la vida urbana.
“Los adultos mayores no solo transmiten saberes, también valores y formas de vida armónicas con la naturaleza”, añadió, destacando la necesidad de que las escuelas reconozcan el conocimiento tradicional como parte de la educación contemporánea.
Diversidad biocultural en riesgo
En otro momento de la entrevista, Pinedo abordó también el estigma que enfrenta la vejez, especialmente en entornos urbanos como Lima. “Existe la idea de que lo antiguo ya pasó, que es atraso. Pero cuando nos reunimos con los abuelitos y trabajamos con los colegios, vemos que tienen mucho que aportar, especialmente en valores y en la capacidad de diálogo”, expresó. Señaló que uno de los retos es lograr que las escuelas abran sus puertas al conocimiento tradicional y reconozcan que, así como los libros son importantes, también lo es el saber que vive en los adultos mayores.
Por su parte, Nieves Vargas explicó que el proyecto Sabiduría de los Mayores se desarrolla actualmente en 25 comunidades de cuatro regiones del país. En Lima, por ejemplo, se trabaja en Villa El Salvador junto a Arena y Esteras, promoviendo la participación de personas adultas mayores que desean compartir sus saberes. Estos comparten sus saberes en espacios llamados Centros de Aprendizaje Mutuo entre pares y con jóvenes, donde se valoran conocimientos como el uso de plantas medicinales, la agricultura o la elaboración de tejidos.
Ambas voceras destacaron que el proyecto se implementa en 25 comunidades de cuatro regiones del país —desde Loreto hasta Lima— donde personas adultas mayores comparten sus saberes en espacios llamados Centros de Aprendizaje Mutuo, enseñando prácticas como hilar, cocinar o el uso de plantas medicinales, en un proceso de aprendizaje intergeneracional con jóvenes y niños.
Saberes para una vida digna
Durante la entrevista, se destacó que los adultos mayores no solo han construido ciudades como Lima desde su migración y trabajo silencioso, sino que hoy también enfrentan múltiples barreras: abandono, falta de acceso a salud, transporte inseguro y prejuicio. “hay una ley del adulto mayor que los protege. Pero en la práctica muchas veces esta protección es escasa o es nula”, señalaron los conductores.
Reconocimiento y memoria viva
Desde PRATEC y sus organizaciones aliadas —Urpichallay, Arena y Esteras, y Waman Wasi— se promueve la campaña Valemos un Perú, que busca visibilizar a los sabios y sabias de las comunidades. Vargas indicó que el proyecto se desarrolla en 25 comunidades y fomenta encuentros intergeneracionales donde los conocimientos sobre agricultura, medicina natural y tejidos tradicionales fortalecen la economía, la identidad y el vínculo comunitario.
Con esta entrevista, el proyecto da un paso más en su esfuerzo por abrir espacios de escucha, respeto y aprendizaje mutuo entre generaciones, y por construir un país que honre a quienes han sostenido su diversidad y resiliencia.



